El pacto alcanzado con Urbagestión contempla su regreso como inquilina mediante un nuevo contrato.
Maricarmen está más cerca de volver a la casa en la que ha vivido en Madrid desde 1956. Sus representantes y Urbagestión alcanzaron este lunes 28 de septiembre un acuerdo para que pueda regresar como inquilina con un nuevo contrato de ocho años y una renta que no supere el 30% de sus ingresos netos. La negociación, que contó con la mediación de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS), queda ahora pendiente de que ella conozca las condiciones, las acepte y firme el contrato.
El contrato será de ocho años y la renta tendrá un límite ligado a sus ingresos
El acuerdo establece que Maricarmen regresará al inmueble en el que ha vivido durante los últimos 71 años en la calle Alcalde Sáinz de Baranda como arrendataria. El nuevo contrato tendrá una duración de ocho años. El precio se calculará con la documentación económica aportada por la inquilina y no podrá superar el 30% de sus ingresos netos. Su abogada, Beatriz Duro, indicó que el coste sería similar al anterior, alrededor de 500 euros mensuales al sumar renta, gastos y comunidad.
Ese porcentaje coincide con el criterio utilizado por la EMVS en parte de su oferta de alquiler asequible, aunque se trata de programas distintos. Además, los ocho años pactados superan el mínimo general de siete años previsto por la Ley de Arrendamientos Urbanos cuando el arrendador es una persona jurídica. La LAU permite que las partes pacten una duración superior.
El acuerdo todavía necesita la aceptación y la firma de Maricarmen
El pacto alcanzado el lunes no equivalía todavía a un contrato formalizado por Maricarmen. Al cierre de las informaciones del 28 de septiembre, faltaba que ella conociera las condiciones, las aceptara y firmara. El acuerdo será efectivo si da su conformidad y lo suscribe. Su abogada declaró a los medios que esperaba que firmara cuando su estado de salud se lo permitiera.
Por ese motivo, resulta más preciso hablar de un acuerdo alcanzado por sus representantes y pendiente de ratificación. Las partes contemplan que el regreso pueda producirse con carácter inmediato una vez cumplido ese paso. Su vuelta material al piso también depende de su alta hospitalaria. Para conocer el marco general de estos contratos,la LAU regula la duración legal de los alquileres y sus prórrogas.
La EMVS pasó de descartar el plan Reviva a mediar entre las partes
La mediación municipal llegó después de que no prosperara una propuesta anterior de Urbagestión. La empresa planteó ceder temporalmente el inmueble a la EMVS mediante el plan Reviva. Esa vía fue descartada porque la vivienda tenía una hipoteca y no cumplía las condiciones del programa. Reviva tampoco permite saltarse el sistema establecido de adjudicación y su lista de solicitantes.
Tras esa negativa, el Ayuntamiento ofreció la intermediación de la EMVS. La reunión se celebró en su sede y el acuerdo se articuló mediante el Servicio de Intermediación del Alquiler. Este servicio ofrece asesoramiento jurídico, económico, técnico y fiscal a la inquilina. La propiedad contempla garantías como seguro multirriesgo y cobertura frente a impagos durante la vigencia del contrato. La función de la EMVS ha sido, por tanto, facilitar el acuerdo privado y dotarlo de esas garantías.
La solución acordada no convierte la vivienda en un piso municipal ni supone que la EMVS pase a ser la arrendadora. Urbagestión seguirá siendo la propiedad y Maricarmen suscribirá un nuevo alquiler si ratifica las condiciones. Esa diferencia explica por qué la mediación pudo avanzar después de quedar descartada la incorporación directa al plan Reviva.
El caso se produce mientras el Ayuntamiento sigue ampliando su parque municipal de alquiler, pero este contrato utiliza una vía distinta.