La 29.ª edición de Libros a la Calle llega al transporte público de Madrid con 7.200 láminas ilustradas. Los viajeros podrán descubrir obras de autores premiados y conocer sus historias mediante códigos QR.
Un viaje en metro o unos minutos de autobús pueden convertirse en una oportunidad para descubrir un nuevo libro. La Comunidad de Madrid presentó el 3 de noviembre la 29.ª edición de Libros a la Calle, una campaña que lleva fragmentos literarios a los trenes del suburbano y a los autobuses urbanos e interurbanos. La iniciativa reúne 13 propuestas de distintos géneros, acompañadas de ilustraciones originales, para fomentar la lectura durante los desplazamientos cotidianos.
Libros a la Calle llega al Metro de Madrid con textos de autores premiados
La nueva edición reúne obras de escritores reconocidos con algunos de los premios literarios más importantes. Según la Comunidad de Madrid, entre los textos seleccionados aparecen Ese montón de espejos rotos, de Gonzalo Celorio, Premio Cervantes 2025; Una luz imprevista, de María Victoria Atencia, Premio Nacional de las Letras Españolas; y La verdad sobre el caso Savolta, de Eduardo Mendoza, Premio Princesa de Asturias de las Letras.
La selección también incluye propuestas de Paco Cerdá, Miriam Reyes, Remedios Zafra y Candela Sierra. Además, homenajea a Mario Vargas Llosa, fallecido en 2025, y recuerda a José Manuel Caballero Bonald con motivo del centenario de su nacimiento. La literatura infantil tiene igualmente su espacio con el álbum ilustrado Ingrávida. La Asociación de Editores de Madrid explica que el propósito es acercar diferentes estilos y géneros a viajeros que quizá no los descubrirían por iniciativa propia.
Cómo funciona la campaña de lectura en Metro y autobuses
Los fragmentos se presentan en láminas colocadas dentro de los vehículos, acompañadas de ilustraciones realizadas especialmente para esta edición. Entre los artistas participantes figuran Sara Herranz, María Medem, Javier Olivares, Leticia Ruifernández y Lady Desidia. Cada lámina incorpora un código QR que permite acceder a información adicional sobre la obra, su autor y el ilustrador. Para leer los fragmentos no hace falta inscribirse ni realizar una reserva.
La campaña estará presente en 611 autobuses municipales de la EMT, según confirma el Ayuntamiento de Madrid, además de los trenes de Metro y las líneas interurbanas del Consorcio Regional de Transportes. Existe una pequeña diferencia entre los recuentos oficiales: el Gobierno regional y los editores anuncian 7.200 láminas, mientras que el Consistorio contabiliza 7.215. En cualquier caso, las cifras corresponden a la distribución de los soportes literarios, no a miles de libros diferentes.
Quienes encuentren una lectura interesante podrán escanear el QR y consultar más detalles en la web de Libros a la Calle. Este enlace no supone la descarga automática del libro completo, sino una forma de conocer mejor la obra. Para continuar leyendo sin comprar un ejemplar, también existe la posibilidad de utilizar el préstamo digital de las bibliotecas públicas. En MadridInforma explicamos cómo funciona eBiblio Madrid y cómo acceder gratis a libros electrónicos.
Una iniciativa que lleva la literatura al transporte desde 1997
Libros a la Calle nació en 1997 por iniciativa de la Asociación de Editores de Madrid. Desde entonces, la campaña ha acercado al transporte público textos de más de 360 autores. Su objetivo es que la lectura forme parte de los espacios cotidianos, sin necesidad de acudir a una librería o biblioteca para tener un primer contacto con una obra. La edición anterior, de la que ya informó MadridInforma en enero de 2026, reunió 21 propuestas literarias, frente a las 13 de esta nueva convocatoria.
La presentación de la 29.ª edición se celebró en la estación de Plaza de España, en la línea 3, donde se instalaron láminas dedicadas a Luis Alberto de Cuenca y Gonzalo Celorio. No es un escenario elegido al azar: los pasillos y andenes de esta estación muestran el texto íntegro de Don Quijote de la Mancha, una conexión entre literatura y transporte que ya forma parte del espacio.
La iniciativa se desarrolla, además, en una región con una importante afición por los libros. Según los datos del informe de hábitos de lectura de 2025 citados por los editores, el 72,8 % de la población madrileña lee libros, frente al 66,2 % de la media española. La campaña pretende despertar esa curiosidad también entre quienes todavía no tienen el hábito de leer.
Para quienes prefieran participar en actividades presenciales, la oferta cultural se extiende a las bibliotecas públicas, que también organizan clubes de lectura y talleres. Algunas de estas propuestas ya se recogieron en nuestra información sobre las actividades gratuitas de las bibliotecas madrileñas durante el otoño.
Con esta nueva edición, los fragmentos de novelas, poemas, ensayos y cómics vuelven a compartir espacio con los planos de línea y los avisos habituales del transporte público. Una manera de convertir los minutos entre paradas en una invitación a seguir leyendo.