Las plataformas universitarias reclaman más financiación y mejores condiciones laborales. La Comunidad de Madrid defiende el acuerdo de 14.800 millones de euros hasta 2031.
Los estudiantes y trabajadores de las seis universidades públicas de Madrid tienen dos fechas señaladas en el calendario: el miércoles 4 y el jueves 5 de noviembre de 2026. Las plataformas en defensa de la universidad pública han anunciado una huelga conjunta para reclamar más financiación y mejores condiciones laborales. La convocatoria, comunicada el 5 de octubre, llega después del acuerdo presupuestario firmado en marzo. La protesta podría afectar a las clases y al funcionamiento habitual de los campus, aunque su alcance todavía está por determinar.
Qué universidades públicas de Madrid están convocadas a la huelga
La convocatoria del 4 y 5 de noviembre afecta a las seis universidades públicas madrileñas: la Universidad Complutense de Madrid (UCM), la Autónoma (UAM), la Politécnica (UPM), la Carlos III (UC3M), la Rey Juan Carlos (URJC) y la Universidad de Alcalá (UAH). El llamamiento se dirige a la comunidad universitaria, incluidos estudiantes, personal docente e investigador y trabajadores de administración y servicios.
Estas jornadas son distintas de la huelga docente del 14 de octubre, convocada principalmente en la enseñanza pública no universitaria. La Complutense y la Rey Juan Carlos también tienen previstos paros en esa fecha. La movilización conjunta de los seis campus llegará unas semanas después.
Los motivos de la huelga en las universidades madrileñas
La financiación es el principal motivo del conflicto. Eva Aladro, portavoz de la Plataforma por la Universidad Pública, explicó el 5 de octubre en la Cadena SER que reclaman recursos suficientes, mejores condiciones de trabajo y garantías para las libertades universitarias. Los convocantes consideran que el modelo económico acordado con la Comunidad de Madrid no está resolviendo los problemas que denuncian.
Entre las situaciones señaladas por las plataformas aparecen los planes de reducción de grupos y profesorado en la Complutense y las medidas para contener gastos en la Rey Juan Carlos. El conflicto tampoco es nuevo. En noviembre de 2025 ya se había anunciado una huelga en las universidades madrileñas por la falta de financiación. La diferencia es que las nuevas movilizaciones llegan después de aprobarse el modelo plurianual para 2026-2031.
La Comunidad de Madrid defiende la financiación de 14.800 millones de euros
El Gobierno regional rechaza que exista una falta de recursos que justifique la convocatoria. En marzo de 2026, la presidenta Isabel Díaz Ayuso y los rectores de las seis universidades acordaron un nuevo modelo de financiación, aprobado posteriormente en mayo. El plan contempla cerca de 14.800 millones de euros entre 2026 y 2031, a través de distintas fuentes de ingresos. El documento está disponible en el Portal de Transparencia de la Comunidad de Madrid.
La consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, defendió el 7 de octubre que el acuerdo es «histórico» y aseguró que se está cumpliendo. Según sus declaraciones a Europa Press, las universidades ya han recibido los fondos repartidos y tienen pendientes las próximas entregas correspondientes a objetivos e inversiones. El consejero de Presidencia, Miguel Ángel García, también cuestionó las razones de la protesta y la calificó de política. Las plataformas mantienen que la financiación sigue siendo insuficiente.
Cómo puede afectar la huelga a las clases y los servicios universitarios
Las jornadas del 4 y 5 de noviembre podrían provocar alteraciones en las clases y en otras actividades universitarias, dependiendo del seguimiento de la convocatoria. Sin embargo, el anuncio de una huelga no significa que todas las facultades vayan a cerrar ni que se suspenda automáticamente toda la actividad académica. Las consecuencias concretas dependerán de cada universidad, de los trabajadores que participen y de las medidas de organización que se adopten.
Los estudiantes que tengan clases, prácticas, pruebas de evaluación o trámites previstos para esos días deberán prestar atención a las comunicaciones de sus facultades. Por ahora, las fuentes consultadas no detallan suspensiones concretas ni un calendario alternativo para las actividades académicas. Las universidades tendrán que comunicar las posibles modificaciones conforme se acerquen las fechas de la convocatoria.