El paseo por el Madrid de los Austrias no requiere contratar una visita guiada, pero algunos monumentos tienen entrada y horarios propios.
Recorrer el Madrid de los Austrias a pie permite enlazar la Plaza Mayor, la plaza de la Villa y el entorno del Palacio Real. Esta propuesta se apoya en los lugares destacados por esMadrid, el portal oficial de turismo de la ciudad. También admite una extensión hacia los jardines históricos de Madrid, como Sabatini, para quienes prefieran prolongar la caminata.
Qué ver entre la Plaza Mayor y el Palacio de Santa Cruz
En 1617, Juan Gómez de Mora recibió el encargo de unificar los edificios de la Plaza Mayor. La Casa de la Panadería es una de sus referencias más reconocibles. Sin embargo, el incendio de 1790 obligó a reconstruir parte del conjunto. Juan de Villanueva intervino entonces y cerró las esquinas mediante arcos.
Antes de continuar hacia la plaza de la Villa, merece una parada el Palacio de Santa Cruz. Se encuentra en la cercana plaza de la Provincia. Felipe IV ordenó levantarlo como Cárcel de Corte. Su origen recuerda que este Madrid no estaba formado únicamente por residencias reales e iglesias. Después, tal y como informa la Oficina de Turismo de Madrid, el recorrido puede regresar hacia la Plaza Mayor y continuar por la calle Mayor.
La plaza de la Villa reúne edificios de tres siglos
La Casa y Torre de los Lujanes, la Casa de Cisneros y la Casa de la Villa comparten esta plaza. Corresponden a los siglos XV, XVI y XVII, respectivamente. Esta sucesión permite reconocer distintas etapas de la ciudad en una sola parada. Los Lujanes, por ejemplo, son anteriores al periodo de los Austrias.
El Ayuntamiento sitúa la construcción de la Casa de la Villa entre 1644 y 1696. Su fachada combina granito, ladrillo y torres rematadas en pizarra. También hay un detalle posterior: el pasadizo que la une con la Casa de Cisneros se construyó en 1915. La ruta propone observar el conjunto desde la plaza, sin incluir el acceso al interior.
La Encarnación y el Palacio Real muestran dos etapas de Madrid
El recorrido continúa hacia la Plaza de Oriente y el Monasterio de la Encarnación. Fue fundado en 1611 por la reina Margarita de Austria, esposa de Felipe III. El convento está vinculado a las agustinas recoletas y conserva colecciones de pintura y escultura de los siglos XVII y XVIII. Entrar en sus dependencias exige organizar una visita aparte.
El Palacio Real actual no fue construido por los Austrias. Felipe V ordenó levantarlo después del incendio que destruyó el Alcázar en 1734. La primera piedra se colocó en 1738. Su presencia permite cerrar el paseo, distinguiendo la herencia de los Habsburgo de las intervenciones borbónicas. Otra posibilidad para ampliar la jornada es consultar las visitas a miradores de Madrid.
Cómo organizar la ruta por el Madrid de los Austrias
Sol cuenta con las líneas 1, 2 y 3 de Metro; Ópera, con las líneas 2, 5 y Ramal. El Arco de Cuchilleros tiene una escalinata que salva un fuerte desnivel. Para evitar esos escalones concretos, esta propuesta puede seguir por la calle Mayor. La duración dependerá de las paradas y de las visitas interiores elegidas.
Pasear por las calles y contemplar los exteriores no exige comprar entradas. La Encarnación se visita exclusivamente con guía y cierra los lunes. Cada visita dura aproximadamente 50 minutos, según Patrimonio Nacional. Los horarios, tarifas y posibles cierres del Palacio Real deben consultarse en su página oficial de visitas.
Infórmate de otras propuestas para conocer la ciudad y su patrimonio en nuestra sección de actualidad.