El recurso de Manoteras dispone de ocho plazas y ya viven cuatro personas. Cuatro educadores ofrecen apoyo diario para reforzar su autonomía y convivencia.
Vivir por su cuenta y ganar autonomía en el día a día es el paso que empiezan a dar cuatro adultos con discapacidad intelectual en Manoteras. Desde mayo comparten una nueva vivienda de apoyo en este barrio de Hortaleza, la primera de gestión pública de estas características en la Comunidad de Madrid. El piso dispone de ocho plazas y cuenta con educadores que acompañan a sus residentes para ayudarles a desenvolverse con mayor independencia.
Quién puede acceder a estas viviendas y cómo se solicita una plaza
Este tipo de vivienda comunitaria está pensado para personas adultas con discapacidad intelectual ligera y un alto nivel de autonomía personal. La red regional atiende con carácter general a personas de entre 18 y 65 años. También deben tener reconocida legalmente la discapacidad y presentar un perfil adecuado para el recurso. El reconocimiento del grado se realiza a través de los servicios especializados de la Comunidad, cuya red se ampliará con dos nuevos centros base.
Hay una diferencia importante respecto a las residencias para personas con discapacidad. Las viviendas comunitarias no exigen tener reconocido un grado de dependencia. El acceso dispone de un procedimiento específico y comienza en los Servicios Sociales municipales correspondientes al domicilio del interesado. Estos servicios estudian las circunstancias personales y sociales antes de tramitar la petición. Aunque los cuatro residentes actuales trabajan, la Comunidad no indica que tener empleo sea un requisito general para solicitar una plaza.
Cuatro educadores apoyan a los residentes en su vida diaria
La vivienda cuenta cada día con cuatro educadores que acompañan a sus residentes. El trabajo se centra en potenciar la autonomía, la integración social y laboral, los hábitos saludables y la convivencia. También reciben apoyo para mejorar su capacidad de autogestión. El inmueble tiene 274 metros cuadrados, cuatro habitaciones individuales, dos dobles, salón, cocina, baños y una pequeña zona ajardinada. La inversión supera los 650.000 euros, procedentes de fondos europeos.
La Comunidad no ha publicado un tiempo máximo de permanencia específico para Manoteras. La regulación general de las viviendas comunitarias contempla que estos recursos puedan necesitarse de manera permanente o transitoria. Por tanto, no debe confundirse con otros programas temporales de entrenamiento para la vida independiente. Madrid prevé además ampliar hasta 500 las plazas en viviendas comunitarias durante los próximos cuatro años.
Quienes busquen otros recursos económicos pueden consultar también las ayudas para personas con discapacidad disponibles en la región.
Puedes ver más imágenes de la vivienda y consultar la nota de prensa oficial publicada en el sitio web de la Comunidad de Madrid.