La antigua estación de Chamberí conserva la decoración de 1919, mientras que otros espacios permiten descubrir trenes históricos, maquinaria y rincones ocultos bajo la capital. Las visitas son gratuitas, aunque algunas necesitan reserva previa.
Bajar las escaleras del Metro puede convertirse en un viaje al pasado. Bajo las calles de la capital todavía se conservan antiguas taquillas, anuncios de cerámica y andenes que apenas han cambiado desde principios del siglo XX. Los museos del Metro de Madrid permiten descubrir estos espacios sin pagar entrada, desde la conocida estación fantasma de Chamberí hasta una antigua central eléctrica que llegó a suministrar energía a la ciudad. Una forma diferente de conocer cómo era Madrid hace más de cien años.
Chamberí, la estación fantasma que conserva el Metro de 1919
En la plaza de Chamberí se encuentra uno de los rincones más singulares del transporte madrileño. La antigua estación formó parte de la primera línea de Metro, inaugurada en octubre de 1919 entre Sol y Cuatro Caminos. Su diseño fue obra del arquitecto Antonio Palacios y conserva elementos característicos de aquella época, como los azulejos blancos biselados, las bóvedas y los carteles publicitarios realizados en cerámica.
La estación cerró el 22 de mayo de 1966 porque su ubicación y la curvatura del andén impedían ampliarlo para los nuevos trenes. Después de permanecer décadas fuera de servicio, fue restaurada y abrió como museo en 2008. Actualmente, se puede recorrer desde la antigua zona de taquillas hasta el andén, en visitas guiadas gratuitas de unos 30 a 40 minutos. Es uno de los lugares destacados del Madrid subterráneo que todavía puede visitarse.
La Nave de Motores y el antiguo vestíbulo de Pacífico esconden otra parte de la historia
No todos los espacios históricos del Metro fueron estaciones de viajeros. En el número 49 de la calle Valderribas se encuentra la Nave de Motores de Pacífico, construida entre 1922 y 1923 para garantizar el suministro eléctrico de la red. El edificio, también diseñado por Antonio Palacios, conserva tres enormes motores diésel y otros equipos industriales. Durante la Guerra Civil llegó a proporcionar electricidad a la ciudad. La instalación dejó definitivamente de funcionar en 1972 y fue restaurada en 2008 para convertirla en un espacio cultural.
Muy cerca se encuentra el antiguo vestíbulo de la estación de Pacífico, que comenzó a funcionar en 1923 y quedó fuera de uso en 1966. Su recuperación permite observar la arquitectura original, con bóvedas, pilares y detalles de una época en la que las estaciones tenían una apariencia muy diferente a la actual. El vestíbulo puede visitarse gratuitamente los sábados, mediante reserva previa, mientras que la Nave de Motores admite visitas guiadas y recorridos libres sujetos al aforo disponible.
Chamartín y Ópera también permiten descubrir el Madrid de otra época
La estación de Chamartín alberga una exposición formada por 12 coches históricos de Metro restaurados, que muestran la evolución de los trenes desde los primeros años de funcionamiento hasta modelos utilizados décadas después. La colección incluye cerca de un centenar de objetos relacionados con el suburbano y permite conocer cómo cambiaron los vehículos, los equipamientos y la experiencia de los viajeros. La visita se puede realizar con guía o de forma libre, dentro del calendario establecido.
Por su parte, la estación de Ópera guarda una historia todavía más antigua que el propio Metro. A unos diez metros bajo la plaza de Isabel II se encuentra el Museo de los Caños del Peral, que conserva restos vinculados al abastecimiento de agua de Madrid desde el siglo XVI. Entre ellos destacan una antigua fuente pública, conducciones y restos del sistema hidráulico de la ciudad. Quienes quieran seguir descubriendo este patrimonio también pueden visitar la exposición gratuita sobre la historia de las sedes de Metro, programada hasta diciembre de 2026.
Cómo reservar visitas gratuitas a los museos del Metro de Madrid
Para organizar una visita, hay que acceder a la web oficial de Museos Metro Madrid, elegir el espacio histórico y seleccionar la opción de reserva correspondiente. Las visitas guiadas de Chamberí, Nave de Motores, Chamartín, Vestíbulo de Pacífico y Caños del Peral son gratuitas. Generalmente duran entre 30 y 40 minutos, con un máximo de 28 personas por grupo. Según las indicaciones del operador, las reservas de cada mes suelen habilitarse entre los días 19 y 22 del mes anterior.
Los horarios habituales de Chamberí, Nave de Motores, Chamartín y Caños del Peral son viernes de 16:00 a 20:00 horas, sábados de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas, y domingos de 10:00 a 14:00 horas. El antiguo vestíbulo de Pacífico solo abre los sábados, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas. Los calendarios pueden modificarse por fechas especiales y los museos permanecen cerrados en Navidad, Año Nuevo y Reyes.
Conviene tener en cuenta que Chamberí, Caños del Peral y el Vestíbulo de Pacífico exigen reserva previa. En cambio, la Nave de Motores y Chamartín permiten también visitas libres hasta completar aforo, aunque se recomienda reservar. Para acceder a los museos situados dentro de las estaciones de Ópera, Chamartín y Pacífico es imprescindible disponer de un título de transporte válido, aunque la actividad cultural no tenga coste. Además, el antiguo vestíbulo de Pacífico figura como espacio no adaptado para personas con movilidad reducida.
La red dispone también de un pasaporte cultural gratuito con el que recorrer ocho espacios históricos y completar una ruta por el patrimonio del suburbano. Una propuesta que amplía las posibilidades de disfrutar de Madrid sin gastar dinero y descubrir una parte de la ciudad que muchos viajeros atraviesan diariamente sin conocer su historia.