Patones de Arriba, Chinchón, Buitrago del Lozoya y Rascafría reúnen calles históricas, paisajes naturales y rutas para disfrutar de una excursión sin salir de la región.
A menos de dos horas de Madrid hay pueblos donde las calles siguen siendo de piedra, las casas conservan su arquitectura tradicional y las montañas forman parte del paisaje. Patones de Arriba, Chinchón, Buitrago del Lozoya y Rascafría son cuatro destinos para pasar el día sin necesidad de viajar lejos. La web oficial de turismo VisitMadrid los incluye entre las villas de interés histórico y cultural de la región. Cada uno ofrece una escapada diferente, con opciones para llegar en transporte público.
Patones de Arriba, el pueblo de casas de pizarra escondido entre montañas
Patones de Arriba es uno de los pueblos más singulares de la Sierra Norte. Sus viviendas de pizarra oscura, los callejones empedrados y las pendientes conservan la apariencia de una antigua aldea de montaña. Su casco histórico está declarado Bien de Interés Cultural. Entre los lugares que merece la pena conocer aparecen la antigua iglesia de San José, los tinados y las eras tradicionales. La ruta turística oficial para recorrer estos espacios tiene apenas 600 metros y una duración estimada de una hora.
Para llegar desde Madrid en coche, se utiliza la A-1 y posteriormente la N-320 y la M-102. El acceso de vehículos particulares a Patones de Arriba está restringido a residentes, por lo que se recomienda aparcar en Patones de Abajo y subir por la Senda Ecológica del Barranco, de unos 800 metros. En transporte público puede utilizarse la línea 197 desde Plaza de Castilla, con conexión en Torrelaguna con la 913. Los amantes de la naturaleza también pueden descubrir otras rutas de senderismo en Madrid.
Chinchón, una Plaza Mayor con 234 balcones que parece detenida en el tiempo
Al sureste de Madrid se encuentra Chinchón, conocido por su Plaza Mayor de origen medieval. Sus 234 balcones de madera, pintados de verde, rodean un espacio que ha acogido mercados, espectáculos y celebraciones populares durante siglos. Desde allí se puede continuar hacia la Torre del Reloj y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, donde se conserva un lienzo de Francisco de Goya. El Castillo de los Condes completa el recorrido, aunque su interior no está abierto a las visitas por tratarse de una propiedad privada.
Chinchón está a unos 45 o 50 minutos de Madrid en coche, dependiendo del tráfico. Se puede llegar por la A-3, enlazando con la M-311 y la M-313. La línea interurbana 337 permite viajar en autobús. Debido a las obras del futuro intercambiador de Conde de Casal, su salida desde Madrid se encuentra trasladada provisionalmente a Pavones, según la información turística oficial. Para quienes prefieran caminar, también existen Rutas Verdes accesibles en transporte público, incluida una que pasa por Chinchón.
Buitrago del Lozoya, una villa medieval rodeada por el río y sus murallas
Buitrago del Lozoya conserva uno de los conjuntos defensivos más destacados de la Comunidad de Madrid. El casco antiguo está rodeado por una muralla de unos 800 metros de recorrido, junto a un meandro del río Lozoya. La Torre del Reloj, el Castillo de los Mendoza y la iglesia de Santa María del Castillo permiten conocer su pasado medieval. Otro de sus atractivos es el Museo Picasso, que alberga la colección Eugenio Arias. Parte del recinto amurallado puede recorrerse libremente, mientras que el tramo alto tiene acceso regulado.
La localidad se encuentra en la Sierra Norte y se accede desde Madrid por la A-1, tomando las salidas 74 o 75. Quienes no dispongan de vehículo pueden utilizar el autobús 191 desde Plaza de Castilla. Una vez allí, el casco histórico se recorre cómodamente a pie. La ruta oficial de Buitrago Imprescindible tiene 1,3 kilómetros y una duración aproximada de dos horas. También es posible pasear por la orilla del río para fotografiar las murallas desde el exterior.
Rascafría, un pueblo de montaña rodeado de bosques y monasterios
Rascafría ofrece una escapada muy diferente, marcada por los bosques, las montañas y el paisaje del Valle del Lozoya. Su principal atractivo patrimonial es el Monasterio de Santa María de El Paular, fundado en el siglo XIV. El cercano Puente del Perdón y los caminos que atraviesan el entorno natural permiten completar la jornada. Dentro del propio pueblo, el Paseo Azul sigue el curso del arroyo Artiñuelo y ofrece una alternativa para quienes prefieran caminar sin afrontar grandes desniveles.
Desde Madrid se puede llegar por la A-1 y la M-604, con un recorrido aproximado de una hora y diez minutos en coche. La línea 194 conecta Rascafría con Plaza de Castilla, mientras que la 194A permite desplazarse desde Buitrago del Lozoya. Para organizar la visita, resulta recomendable consultar los horarios del transporte y de los monumentos, especialmente durante fines de semana y festivos. Los cuatro destinos pueden visitarse durante todo el año, aunque el tiempo disponible y las condiciones meteorológicas determinarán qué actividades se pueden realizar.